25 nov. 2016

El club “Manantial” comenta “El mundo” de Juan José Millás




Si se ha tenido frío de niño, se tendrá frío el resto de la vida”

De nuevo nos encontramos con una novela en la que el protagonista es un niño, si bien el niño no es el narrador, sino que es el adulto-en este caso el propio Millás- quien echa la vista atrás y recuerda su infancia narrando   una historia que los lectores de este club califican como: clara, directa, natural, intimista…hasta tal punto que alguien comenta que más que un escritor Millás le ha parecido un filósofo, si bien más que filosofía nos encontramos con psicología y autoanálisis de manera que el autor desnuda su pasado confesando intimidades.
La novela está divida en cuatro partes, la primera es “El frío” en ella se recuerda así mismo  como un niño pequeño que tiene que abandonar Valencia, junto a toda su familia, para trasladarse a Madrid. Es la pérdida del paraíso, deja el sol para llegar a una casa oscura y húmeda en donde pasa frío – “Recuerdo el tacto de las sábana, heladas como mortajas… estaba frío el suelo, el techo, el pasamanos de la escalera, estaban frías las paredes, estaba frío el colchón…con frecuencia estaban heladas las caricias” En esta primera parte nos habla de su numerosa familia, de un padre que parece ausente en su cuartucho, de una madre que lo sabe todo a la que el niño se parece físicamente, los problemas de una familia de posguerra que sobrevive con estrecheces, historias que a todos nos resultan familiares por haberlas escuchado a los mayores o en algunos casos haberlas vivido.
En la segunda parte, titulada “la calle”, el autor nos abre un poco más “su mundo”, aparece uno de los personajes más importantes del libro: “el vitaminas”, el amigo de la infancia condenado a morir joven al padecer del corazón, con él vive fantasías y sueños en su peculiar visión del mundo.-el problema era que no nos colocábamos en el lugar adecuado para observar la realidad”-
En la tercera parte se habla del desengaño amoroso que sufre Juanjo, el protagonista, cuando confiesa su amor a ese ser etéreo llamado María José, ella es otro personaje de peso en la novela, y, a diferencias de “el vitaminas”, que sólo aparece en la infancia, ella aparece y reaparece a lo largo del tiempo en breves encuentros con el autor a pesar del rechazo que ella le manifiesta con esa frase rotunda- tú no eres interesante para mí- situación que el niño vive como una humillación. Comentamos acerca de este personaje femenino, su trayectoria en la vida, el tipo de mujer que representa, intelectual de izquierdas que vive fuera de España. Quizás este personaje, más que otros, reencarna a esos fantasmas del pasado que persiguen en el libro al autor, con la salvedad de que ella no está muerta.
La última parte del libro se titula “la academia” y da pie al debate sobre los malos tratos a los menores, si bien comentamos que los temas religión, sufrimiento, castigos, rezos, penitencia, infierno, etc. Se encuentran muy presentes a lo largo de la novela. Inevitable, recordar las infancias de los presentes en la reunión, comentar anécdotas y experiencias para concluir en lo mucho que han cambiado las cosas.
Terminamos con la reflexión de que los años de la infancia marcan mucho y que a lo largo de la vida necesariamente volvemos a ellos de una manera recurrente, no hay posibilidad de evasión.
Entramos también en debate en torno al tema de si se trata o no de una obra autobiográfica, creemos que sí porque él mismo confiesa que escribe el libro porque le encargan un reportaje de su vida, coinciden muchos elementos de la vida del autor con los del protagonista y, además, el narrador es claramente Juan José Millás quien a lo largo de la obra va desgranando y comentando parte de su abundante bibliografía, hecho que no deja de sorprendernos,  ya que la obra fue ganadora del premio Planeta en el 2007 y  evidentemente el jurado al leerla supo quién era el autor ya que el anonimato no queda preservado.
Terminamos la reunión con la lectura del cuaderno viajero por parte de Mari Carmen Casanova y nos emplazamos de nuevo para el día 13 de diciembre.

Carmen Gómez (coordinadora)



9 nov. 2016

"Olive Kitteridge" de Elizabeth Strout





"En general, cuando vivían la vida, las personas no eran lo suficientemente conscientes de que la estaban viviendo"

Trece cuentos  que leídos independientemente dibujan una parte de los habitantes de un pueblo costero de la Costa Este de Estados Unidos, y que leídos como un todo nos muestra la vida de la mujer que da nombre al título del libro "Olive Kitteridge".

La historia gustó a la mayoría, fue una de las reuniones de este club en las que las emociones estaban más a flor de piel. Todas las integrantes del mismo, se vieron en un momento reflejadas con algún episodio de la vida de Olive. Una mujer muy sincera, directa y en ocasiones, según Silvia y Concha, algo maleducada, y marcada por el suicidio de su padre. 

La escritora disecciona con gran maestría  la red de relaciones que se establece entre los habitantes del pueblo, así como la psicología de cada uno de ellos, para que al final la historia sea un todo bien orquestado en el que las trayectorias vitales de cada uno terminan cruzándose.

En cuanto a la estructura de libro, no tiene una secuencia lógica, dentro de cada relato va hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, hasta que sin darnos cuenta leemos más de 25 años de la vida de una comunidad que es vista con minuciosidad por los ojos de la escritora, como si mirase por cada una de las mirillas de las casas de los habitantes de Cosby (así se llama el pueblo).

Hubo también momentos de risa, recordando el "incidente" en el hospital y lo absurdo de la historia. 

Es un libro muy visual, como dijo Pilar: "la escritora tiene una forma tan rica y simple a la vez de expresarse, lleno el vocabulario de matices y sutilezas que pareciese que estaba visualizando uno de los cuadros del pintor Edward Hopper."

Tarde en Cape Cod. Edward Hopper
Uno de los momentos más emotivos fue cuando decidimos leer el párrafo final del libro, que podemos resumir sin caer en desvelar nada, en palabras de Isabella como: "...lo mejor de la vida es vivirla con intensidad, ya que es tan corta, efímera y valiosa, y no podemos retener ni un segundo de ella como no sea en nuestra memoria"

Hemos llorado de emoción con la magia de la literatura, la literatura que nos une, nos da fuerza y nos llena de esperanza.

¡Hasta el próximo libro!

Ana Asencio (coordinadora)




4 nov. 2016

El club de lectura Zenobia comenta "Diario de una dama de provincias"de E.M. Delafield



"Paso gran parte de la noche dándole vueltas  a la cuestión de cómo llevar bien la casa y me digo- no por primera vez ni mucho menos-que mis habilidades en ese sentido dejan mucho que desear"

E.M.Delafield (1890-1943) es el seudónimo de Edmée Elizabeth Monica de la Pasture, famosa escritora inglesa autora de una treintena de novelas y columnista en la revista Time and Tide en donde comienza a publicar  Diario de una dama de provincias, relato cotidiano de las desventuras, agobiosy  preocupaciones de la protagonista del libro que hoy comentamos.
Pocas personas del grupo se han sentido identificadas con la protagonista de esta historia, o cuanto menos con las cosas que pueblan su provinciano universo.
¿De qué está llena la vida de esta dama de provincias de la que la autora se guarda el nombre?

      De bulbos, contesta Nina, mira que preocupación, que los bulbos no acaban de florecer y que la vecina tiene las plantas más bonitas que ella.

-¿Qué otras cosas llenan su vida?- , un marido aburrido que dormita y se esconde tras el periódico, - ya sabemos en quien se inspiraron cuando crearon al serñor Ropper de la serie televisiva- comenta Eugenio.

Sus problemas económicos también aparecen continuamente en su vida, es poco práctica, desorganizada y manirrota. Sus hijos también se integran en su pequeño universo, pero parece preocuparse por tonterias más que por lo sustancial, delega en una institutriz francesa con la que discute frecuentemente.
La relación con su odiosa vecina, Lady Boxe,  quien todo lo hace bien la llevan a situaciones ridículas.
Nuestra dama también posee una casa de campo llena de corrientes de aire helado y tiene joyas que empeña y sueña con viajar y hacer vida social, acude a reuniones del Instituto de la Mujer y escribe artículos para una revista de mujeres que no le reconocen.

A veces utiliza válvulas de escape frívolas para escapar de esa sociedad artificial y de esa vida tan acartonada,  por ello se va de viaje despilfarrando el poco dinero que ha conseguido vendiendo ropa en una tienda de segunda mano, o se refugia en las compras: "Siento que la vida es absolutamnete insoportable, y tomo la decisión de hacerme con un sombrero nuevo"

Pero sobre todo,  la vida de nuestra protagonista se encuentra llena de convencionalismos, de manera que en muchas ocasiones hace cosas sin ganas y actúa de determinada manera,  no porque quiera realmente hacerlo, sino porque se encuentra atada a las normas- que ella misma reconoce absurdas- de la sociedad, del lugar y del tiempo que le ha tocado vivir.

No obstante, analizando el pensamiento de la dama de provincias, llegamos a la conclusión de que ella misma, con sus reflexiones,  sentencia de manera sarcástica acerca de lo absurdo de muchas situaciones. Ella es consciente de que se está dejando llevar sin coger las riendas de su vida. En resumen, podemos decir que es la vida de una mujer que intenta cumplir, sin éxito, los requisitos que la sociedad le impone.
La dama de provincias ha producido sentimientos encontrados en los lectores, a ratos nos hemos reido, a ratos la hemos despreciado y en otras ocasiones nos ha inspirado compasión.


Nos despedimos con la lectura del cuaderno viajero y leyendo la introducción del próximo libro a comentar: La sangre de los libros de Santiago Posteguillo que comentaremos el veintidos de noviembre.

Carmen Gómez (coordinadora)